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04/12/2019 | 05:17:42 PM

El sabor de nuestra tierra


El sabor de nuestra tierra

Uno de los retos alimentarios y por tanto gastronómicos que tiene nuestro País, es poder brindar al consumidor algo tan esencial como es la CERTEZALa esencia de la calidad... el manantial de donde brotan todas las sensaciones que buscamos a la hora de paladear cualquier alimento exquisito, se llama CERTEZA. El consumidor quiere y necesita saber que algo que está consumiendo "ES" lo que está consumiendo. No es malo comer una paletilla de jamón digamos de una calidad "6". Lo malo es comerla cuando te están diciendo que es de ibérico puro y el cerdo en cuestión no ha visto ni bellota ni dehesa en toda su vida. Pasa lo mismo con otros productos, pero en mi humilde opinión los más afectados por el virus de la falsificación son el aceite de oliva y el Ibérico puro... (entendiendo como ibérico no sólo el jamón, por descontado).

El sabor de nuestra tierra

En mi última visita a la Provincia de Jaén tuve ocasión de probar uno de los mejores aceites cosecha temprana que había tenido oportunidad de catar en mucho tiempo. La variedad para mí era desconocida: "La Royal". El color verde clorofílico intenso... ese color que tienen los aceites que han sido prensados cuando no ha transcurrido ni una hora desde su recolección en el árbol hasta su recepción en la Almazara es una de las garantías de que lo que vamos a beber (porque el aceite se bebe) es un elixir lleno de complejidades y de matices como los que encierra esa magnífica Sierra de Cazorla que vigila desde tiempos inmemoriales el olivar Jienense. En boca es un aceite amable pero autoritario, y extendido sobre un mollete antequerano y "nevado" con unas escamas de sal de Cádiz pueden convertir un desayuno de todos los días en una experiencia irrepetible.